EL ÉXITO TIENE CARA DE MAMÁ

Ahí estaba yo, la intención de mejorar mi vida, de llevarla a un nuevo nivel, cambiar las cosas que no me gustaban y comenzar a hacer lo que siempre había soñado… pero tenía un gran problema: no tenía la menor idea de qué era lo que realmente quería hacer, ni siquiera de qué era exactamente lo que quería cambiar; solo tenía claro que quería un trabajo que me gustara, que me llenara, que me motivara y además me diera dinero. Era como estar perdida, todo era confuso; aunque tenía tiempo planeando encontrar mi rumbo y el camino al éxito y a la prosperidad; cuando tuve la oportunidad de ponerlo en papel y lápiz, me di cuenta que estaba en cero, en blanco; fue entonces cuando escuché que “el éxito siempre tiene cara de mamá”. No pude más que congelarme; de hecho me tomó un buen tiempo comprenderlo desde mi corazón; porque… si tenía a mi mamá y a mi papá al lado, ¿por qué estaba tan confundida?


Comprenderlo y ponerlo en práctica en mi vida resultó ser una completa bendición; pues mi prosperidad simplemente comenzó a moverse, a fluir… luego de varios años de estancamiento.

Comprendí que la prosperidad consiste en, primero llenarnos tomando con humildad y agradecimiento lo que nos dieron nuestros padres y nos llegó de nuestro sistema familiar y, en segundo lugar, en dar al entorno lo que hemos tomado para seguir tomando lo que nos falta bajo nuestra responsabilidad y acción. La respuesta del entorno, de este “buen tomar” y “buen dar”, es la prosperidad.


Es sencillo de explicar: nuestros padres nos dieron la vida, eso es lo más grande que podíamos esperar; lo mejor, y además, ellos trabajaron por nosotros, para nosotros; nos mantuvieron a salvo… si conseguimos tomar lo que ellos hicieron, más adelante lo podremos transmitir a través de pasar la vida a nuestros hijos y en nuestros proyectos de vida y trabajos. Entonces, únicamente podemos transmitir aquello que antes ya tomamos… primero tomamos y luego damos.

Mi segunda comprensión fue que no es lo mismo recibir que tomar; recibir es un acto pasivo; y tomar implica acción consciente; por ejemplo; quien solo ha recibido la vida de sus padres y no ha tomado todo lo que ella le trajo, está sin fuerza para vivir plenamente, para realizarse; porque se quedó en las quejas y reproches de aquello que hubiera querido que fuera y no fue. ¿Quién puede hacer su vida, sacar adelante sus proyectos, su trabajo, sus relaciones… si está mirando atrás esperando algo más? ¡Nadie; nuestra vida sigue hacia adelante no hacia atrás!.

Estas dos ideas, parecen sencillas y de hecho lo son; pero tomar la decisión de dejar de esperar, reprochar y sobre todo, de hacerme responsable del 100% de mi vida de ahora en adelante, con todo y el pasado incluido… me tomó algo más de tiempo. No se me hizo corto el quitarme las máscaras que me habían identificado durante tanto tiempo… después de todo… ¿Qué iba a quedar de mí si dejaba de ser quien había sido por tanto tiempo?.


Bueno, me armé de valor y comencé un trabajo de autoconocimiento que lo que hizo fue llevarme a conocer a mi mejor versión! Sí!, tengo una mejor versión… y tú también, no es alguien diferente a mí, somos iguales, solo que ella, ya reconoció todo su verdadero potencial, soltó todas sus creencias limitantes y se hizo responsable de su vida, tomó las riendas y se lanzó a vivir una vida maravillosa… fue cuando recordé quién quería ser y lo que en realidad quería hacer. Descubrí que, producto de todas esas quejas y reproches hacia lo que no fue o hacia lo difícil que pudo haber sido nuestra vida de pequeños, nos llenamos de creencias que nos limitan increíblemente, también descubrí que a veces tenemos una lealtad inconsciente hacia alguien de nuestra familia, que dificulta que llevemos nuestra vida en armonía o que desarrollemos nuestros proyectos y descubrí que, si tomamos en cuenta ciertos órdenes, nuestras relaciones y nuestro trabajo, fluyen en armonía.


Todo este trabajo maravilloso, todo este tiempo que dediqué y aún dedico a conocerme, a sanarme y a integrara en mí todo lo que me llegó, me siguen acercando a mi mejor versión y siento que estamos bailando en sintonía y fusionándonos una con la otra.


El dinero, la prosperidad y el éxito en nuestros trabajos y profesiones también dependen de otras cosas, pero éste es un gran comienzo… Chequea cómo está la relación con tus padres, pregúntate si has tomado todo de ellos o si solo recibiste; revisa si estás parado o parada desde tus quejas y reproches, ¿estás mirando atrás o hacia adelante? Mira la maleta, que te acompaña en tu camino de vida, ¿Qué herramientas utilizas para crearla, para manifestar tus sueños, y satisfacer tus necesidades?. Puedes mejorar las cosas en cuanto tomes la decisión. ¡Feliz Encuentro!


Con cariño

Stefie

2013