TU MEJOR VERSIÓN

Parece confuso pensar en que hay otra versión de cada uno de nosotros; pues en un principio sería como pensar que es alguien diferente, o incluso sería como afirmar que no somos lo que quisiéramos ser y que tal vez no lleguemos a serlo… total ya somos lo que somos. Pero como siempre hay dos o más maneras de mirar las cosas; resulta interesante y sorprendente el tomarnos el tiempo para descubrir quién es esa mejor versión y qué puede llegar a mostrarnos de nosotros mismos.


Una mejor versión, es alguien a quién puedo imaginar, puedo sentir, puedo visualizar y sobre todo, me puede inspirar… Al vernos rodeados de las condiciones y las cualidades que anhelamos en nosotros, dejamos de movernos en el círculo de la carencia de dichos atributos, donde nos fijamos en la ilusión de lo que nos falta y entramos en el círculo de la certeza de que ya son parte nuestra y nos abrimos, automáticamente, a la posibilidad de que así sea.


Cuando vemos en nuestra mente y sentimos en nuestros poros que algo es “posible” ya estamos abriéndonos a una nueva realidad y si sobre lo que trabajamos, es sobre una versión “mejorada” de nosotros; estamos ya comenzando a vivir esa realidad como una certeza y no como una utopía; una certeza donde el camino hacia allá se vuelve placentero, novedoso, sorprendente, asombroso e inspirador.


Es inspirador y asombroso, porque esa mejor versión sabe que manifestamos lo que sentimos y sentimos lo que pensamos, y sabe que lo que pensamos proviene de un sin número de creencias que muchas veces son las que nos limitan y nos llenan de miedos. Esa mejor versión ha logrado cambiar esas creencias por unas que le empoderaron para dar los pasos necesarios hasta llegar donde está.


Es un camino novedoso porque al comenzar a vivir como vivió nuestra mejor versión para ser quien es, nos descubrimos pensando y creando cosas nuevas, aceptando desafíos como parte del recorrido con placer y entrega; pues sabemos que es el camino correcto.


Esta mejor versión nos inspira a movernos, a querernos y a aceptarnos mientras crecemos internamente y elevamos nuestra vibración al sintonizar con emociones de alegría, bienestar,

seguridad, confianza y amor porque apoyamos nuestras fortalezas en lugar de combatir nuestras debilidades.


Es verdad que en el camino hemos de tropezar, mas la visión y el conocimiento de nuestra mejor versión será la que nos empuje a levantarnos de nuevo y a volver a enrumbar el curso hacia ella; no se trata de vivir en un sueño pues es precisamente esa mejor versión la verdad de cada uno. Vivimos en la ilusión de que estamos incompletos, de que nos faltan cosas o cualidades para comenzar a vivir plenamente y ser felices. ¡Percibirnos completos y perfectos es el inicio del milagro!


¿Cómo encontrar nuestra mejor versión?

PRIMERO: Hemos de contactar con nuestro corazón, darnos el permiso para escuchar sus sueños y saber diferenciarlos de los deseos del ego.

SEGUNDO: De todos esos sueños y deseos, elegir el sea el más importante en ese momento de nuestra vida aquél, que de hacerse realidad, cambiaría nuestra vida para siempre.

TERCERO: Jugar… ¡muy en serio! a que ya ese sueño se hizo realidad, mirarnos a nosotros mismos como esa persona que ya lo alcanzó.

CUARTO: Pregúntate:

  • a) ¿En qué persona he de convertirme (mejor versión) para manifestar mi mayor sueño?

  • b) ¿Qué es lo que cree mi mejor versión?

  • c) ¿Qué es lo que piensa frecuentemente mi mejor versión?

  • d) ¿Qué es lo que siente mi mejor versión?

  • e) ¿Qué es lo que atrae a su vida mi mejor versión?

  • f) ¿Puedo describir a mi mejor versión? ¿Cómo es?

  • g) ¿Mi mejor versión, me inspira?

Recogernos un tiempo y hacer este ejercicio nos lleva a descubrir si lo que creemos que queremos, es realmente maravilloso para nosotros. Podemos descubrir que realmente no nos inspira lo que vemos; y eso es una gran ayuda para seguir tomando decisiones o incluso re plantear las metas, sueños y deseos.


Muchas veces nos planteamos cosas pensando que es lo que necesitamos, a veces porque así lo dicta la costumbre, o el círculo social o familiar, o porque estamos desconectados de nuestro Ser esencial, por medio de este ejercicio podemos vernos y sentirnos al final del camino de cada meta, sueño o deseo que nos planteemos en la vida.


¡Feliz encuentro con tu mejor versión!