LOS HIJOS QUE NO NACIERON

¿Por qué es tan importante abrazar el aborto?



Quiero contarte que si tienes hijos que no nacieron porque se fueron durante el tiempo de gestación o porque fue tu decisión, es altamente probable que una parte de tu Ser se haya quedado con ese o esos hijos que no llegaron.


Sé que suena duro, pero si hay algo que viví de primera mano hace muchos años, fue el haber regresado de un espacio gris en el que me encontraba; fue una sanación amorosa, potente y transformadora; pude entregar a mis hijos no nacidos a su destino y recobrar las fuerzas y las ganas, que honestamente no me había dado cuenta que se me estaban fugando lentamente.


Te quiero compartir 5 motivos básicos por los que dar este paso, aunque haya pasado mucho tiempo, es fundamental para la sanidad emocional, física y energética tuya y de tu familia.

  1. Porque estamos atravesando un momento individual y colectivo en donde necesitamos despojarnos del peso de los sentimientos densos y aligerarnos para poder vivir esta transición hacia la 5D de forma más amorosa con nosotras mismas.

  2. Porque tenemos el derecho y la libertad de vivir con la fuerza y el impulso hacia la vida que nos otorga la responsabilidad, en lugar de seguir chiquitas y apocadas por la vergüenza y la culpa.

  3. Porque cuando un hijo no llega, una parte de nuestro Ser, se queda con ese hijo, llevándose parte de nuestra energía y presencia; dejándonos "poco disponibles" para nuestros asuntos (hijos, trabajo, pareja, vida).

  4. Porque cuando hay hijos que no llegaron, los que si llegan, suelen ocupar el lugar de los que "faltan", porque se siente en el alma familiar como un vacío; y cuando esto sucede, no son libres para vivir su destino; lo demuestran muchas veces a través de enfermedades, comportamientos o actitudes variadas.

  5. Porque aunque no hayan llegado, cada uno de ellos tiene su único lugar en el sistema familiar; nuestra mente lineal no los toma en cuenta porque no los vemos; pero nuestro Ser y el alma de la familia, sí los ve.


Es impresionante la cantidad de mujeres que tienen más de un hijo no nacido, tanto por abortos espontáneos como provocados, la gran mayoría los lleva como un secreto, como una vergüenza, como algo que simplemente no pueden compartir por el miedo a lo que los demás digan, por pavor a ser juzgadas, criticadas y señaladas.


La necesidad de contar con espacios para elevar la comprensión de estas experiencias a un nivel sistémico y álmico se hace urgente; lugares físicos o virtuales donde llevar a cabo estos procesos de inclusión y liberación sea natural; espacios donde la historia de cada una sea recibida desde la neutralidad, donde la norma sea el corazón abierto y el camino la unidad.


Te doy la bienvenida a este espacio; cuentas conmigo y con otras mujeres con las que ya estamos caminando juntas por este sendero.


¡Te estábamos esperando!


Con cariño

Stefie