LO QUE LLEVA A LA PAREJA A PROSPERAR

Muchas veces, en una relación de pareja las cosas no caminan como se soñaron en un principio, de repente lo que parecía una verdadera historia de amor, se transforma en un glaciar, en un campo de batalla o en una guerra fría; donde se piensa que ya no queda mucho por hacer y donde las palabras de cariño sobran, solo hay reclamos o silencios prolongados, miradas de reproche y de culpa. Hay ciertos tips que permiten que la relación de pareja crezca. Cuando estamos en una relación adulta donde ambos están parados desde su madurez y su decisión de formar un nuevo hogar, con nuevas reglas que se forman de la mezcla de lo que cada uno ha traído a esa relación, donde cada uno está en paz con sus respectivos padres y ya no necesitan buscar a papá o mamá en su pareja, es fácil poner en práctica lo siguiente:


Se miran en su totalidad… Es muy importante que cuando el hombre mire a la mujer no la mire sola en el mundo, sino tomando en cuenta que atrás de ella están su papá y su mamá, y sus abuelos, sus hermanos y si tuvo parejas anteriores también… porque de todo eso vino esa mujer y de allí pondrá todo a su relación. Lo mismo es importante para ella, poder mirar al hombre con todo lo que trae. Cuando recibimos a nuestra pareja con todo lo que es, sin querer “borrar” algo de su historia, la relación comienza con pie derecho.


Reconocen la diferencia que entre ellos hay… una buena relación comienza con el reconocimiento de que uno necesita al otro; una vez que con humildad, reconocemos esto, podemos abrirnos a que el otro nos regale lo que nos falta… Si, suena raro y puede parecer un atentado frente a quienes luchan día a día por igualar a la mujer y al hombre. Lo cierto es que somos diferentes y, al mismo tiempo equivalentes, de esta forma, lo diverso en cada uno continúa siendo diferente y, de todas maneras, se fusiona y se constituye en una unidad; es una imagen hermosa y saludable porque si a estas diferencias y diversidades entre hombre y mujer, las nivelamos, ya no hay unidad… lo que resulta es una uniformidad y así, la fuerza creadora de la pareja disminuye.


Cuando como mujer, en una relación de pareja adulta, reconozco que tengo ciertas carencias que el hombre puede proporcionar, entonces me abro a él y a lo que trae a la relación; y lo mismo sucede cuando el hombre reconoce sus carencias; un ejemplo muy sencillo y palpable, es el hecho, de que sin un hombre una mujer no puede concebir un hijo y sin una mujer un hombre tampoco puede transmitir la vida; esto es similar con muchos otros aspectos físicos, mentales y emocionales de la pareja. Cuando las parejas actúan como si no necesitaran nada el uno del otro o cuando uno de ellos se vuelve arrogante y egoísta en su dar, el otro queda frustrado en sus necesidades, y la relación corre peligro.


Mantienen el equilibrio entre dar y tomar…Toda relación, no solo de pareja se da gracias al intercambio que existe entre sus miembros; se trata de una dinámica entre dar y tomar. En una relación de pareja, hombre y mujer están constantemente dando algo al otro y el otro a su vez lo regresa; cuando como hombre, procuro devolver a mi pareja un poco más de lo bueno que me da y como mujer, regreso a mi pareja un poco más de lo que me dio, la relación prospera, crece y dura en el tiempo. Este intercambio y esta necesidad de devolver, también pasa con lo malo; por ejemplo si mi pareja no llegó a la cena que le preparé. Entonces le devuelvo lo malo pero un poco menos… es lo que llamamos “venganza con amor”; si regresamos a nuestra pareja un poco más de lo malo que nos dio, entramos en una espiral negativa de venganza que terminaría por acabar con la relación. De esta manera estamos permanentemente equilibrando esta necesidad de dar y tomar y crecemos en nuestras relaciones.


Muchas veces tenemos historias que nos hemos contado o que justifican que nuestra relación de pareja no esté funcionando como quisiéramos, pero no siempre las cosas que pasan entre dos personas tienen que ver con lo que se ve… Pregúntate cómo has mirado a tu pareja, ¿quieres borrar algo o alguien de su vida?, ¿Cuándo me enojo, me vengo con amor y le doy la posibilidad a mi pareja de que vuelva el equilibrio, o caigo en la espiral negativa? ¿Procuro siempre darle un poco más de lo bueno que me da? ¿Disfruto de nuestras diferencias y de lo que cada uno aporta a la relación desde su masculinidad y feminidad?.


Con cariño

Stefie

2013