¡QUE NO SE NOS VAYA LA VIDA!

PORQUE NOS ESTEMOS ARRANCANDO LA FUERZA DE DONDE NOS VIENE

rosa roja en expansión, casa de retiro San Francisco de Sales, retiro volviendo a ser uno

De verdad que no quiero sonar dramática, pero es en serio que muchas de nosotras nos quitamos la fuerza a punta de sostener un enojo, un resentimiento, un montón de razones y un sin fin de juicios sobre nuestros padres.


Escucho muchas veces decir: "no tengo papá", o "no tengo mamá", o la "vieja bruja esa", "a ese tipo no le puedo reconocer como mi papá", "mi papá fue mi abuelito", etc. "todo bien con ellos pero de lejos"; "no quiero ser como ella", etc.


Y sí, sé que podemos tener muchísimas razones para estar enojados y alejados; la cosa está en que no siempre lo hacemos con consciencia, no siempre lo hacemos desde una elección sana y sobre todo con la paz y serenidad de nuestro corazón. Lo hacemos desde el enojo, la rabia, el resentimiento, la queja, el sentirnos mejor, el miedo. Y desde estos lugares internos estamos cerrando las llaves desde donde nos llega la vida en este Planeta.


Vamos a poner en claro que hay dos formas de mirar nuestra vida aquí:

La primera es concebirnos como unos seres que no pidieron venir y que simplemente, cuando los padres biológicos se juntaron en una relación sexual, fueron de alguna forma "jalados" a entrar en la panza de mamá; o bien, fueron creados a partir de esa unión.


La segunda, es concebirnos como unos Seres Infinitos e Ilimitados, espirituales, que eligieron en un momento de almas o en el "entre vidas" a esa mamá y ese papá por que era precisamente la mezcla perfecta que íbamos a necesitar para cumplir con nuestro propósito mayor en esta vida, en esta Tierra; y ellos, cuando se juntaron, empezaron a tejer este cuerpo para que nuestra energía pudiese entrar y experimentar la vida acá.


La primera opción es válida, pero siempre nos veremos como víctimas de las circunstancias, como víctimas de todo! es una visión chiquita y limitante, donde no hay muchas opciones; donde seremos eternamente el efecto de cualquier causa y donde las posibilidades de mejorar tendrían que venir de fuera.


En la segunda forma de mirar nuestra vida aquí, ¡recuperamos el poder! el poder para elegir, para transformar, para hacer las cosas diferentes, para crecer, para crear. Las posibilidades desde esta perspectiva son infinitas.


Sea cual sea la forma en la que tu ves el mundo, existen Leyes y Verdades Universales de las que no puedes huir, creas en ellas o no. Una de esas Verdades mayores, es que eres el resultado de la unión de dos fuerzas hechas carne.


El Divino Masculino y el Divino Femenino, tú eres el perfecto resultado de esa unión y como tal, tienes la opción de agarrar toda esa fuerza que ya eres y hacer algo grande con ella, o permanecer en constante rechazo a esa Verdad mayor y a la verdad que ya eres.


Otra de las Leyes Universales de la cual no puedes huir aunque te hagas la loca, es que estás aquí para evolucionar como ser humano y ascender como alma; y para ir dando pasos hacia ese Propósito Mayor, necesitas, sí o sí, restar sufrimiento en tu vida, queja y juicio; hacerte Una internamente con esas fuerzas que te crearon para que estés aquí hoy, leyendo estas líneas.


Este Universo es trino, se crea a sí mismo en triadas perfectas que pueden sostenerse y así seguir en expansión. ¿Comprendes por dónde voy con este punto? Si realmente quieres estar en serenidad y en capacidad de expandirte, necesitas reconciliarte con tu sistema familiar de origen URGENTEMENTE.


Esto no quiere decir que tengas que aceptar todo lo que no te parece correcto que hicieron tus padres biológicos o que tengas que exponerte a situaciones de maltrato, humillación o peligro. Quiere decir que puedas rendirte ante las elecciones que ellos hicieron en su vida y que entonces, puedas soltar esa conclusión de que tú no tuviste ciertas cosas o viviste ciertas experiencias debido precisamente a esas elecciones.


Reconocer que ellos hicieron lo que pudieron con la conciencia que tuvieron y aún así, te dejaron llegar, pues hubiesen podido decidir otra cosa.


Esto es, en parte, lo que te da la libertad para que realmente puedas elegir tú otras cosas en tu vida.


De verdad, si no estás en paz y serenidad profundas, porque tu mente consciente puede decirte que todo está bien, pero tu cuerpo emocional y la niña que te habita pueden estar aún en miedo, enojo, rabia y queja; necesitas encontrar formas a las que acceder para realmente transformar esta situación en ti.